Laboratorios

Una Biblioteca se puede definir, desde un punto estrictamente etimológico, como el lugar donde se guardan libros (bibliothèca=Biblión=Libro y Thèké=Armario). Actualmente esta concepción se ha visto ampliamente superada. Las unidades de información, a través del tiempo, han ido incorporando las nuevas tecnologías para satisfacer las necesidades de los distintos usuarios tanto en el ámbito de la investigación, la educación como el esparcimiento.

La Biblioteca de la Unidad Académica de Azul, que lleva el nombre de “Carlos R. Azcona”, en homenaje a quien fuera uno de los propulsores para la creación de la Facultad de Agronomía, se creó en el año 1973 durante el período del primer Decano Dr. Raúl Sarno. Originariamente la biblioteca cubría las demandas de información de la única carrera existente. Con el correr del tiempo la biblioteca fue incorporando material bibliográfico para cubrir las distintas ofertas educativas que fueron surgiendo hasta llegar a nuestros días en los que atiende a las cuatro carreras de la Facultad de Agronomía, a la comunidad académica de la Facultad de Derecho y al Instituto de Hidrología de Llanura “Dr. Eduardo Usunoff”.

En los primeros tiempos, su fondo bibliográfico era de tan sólo 6 libros y la misma era atendida por el personal que cumplía también tareas administrativas como la Prof. Mónica Díaz o el alumno Ricardo Martínez mientras que, para las tareas técnicas, se recibía la ayuda de las bibliotecarias de la Biblioteca Central de la Universidad, con sede en Tandil, quienes viajaban periódicamente para tal fin. Paulatinamente, gracias al esfuerzo e interés de la comunidad académica, el acervo bibliográfico se vio incrementado.

En 1980, Azul sufrió una gran inundación y la Biblioteca quedó dañada perdiéndose 86 libros pese al denodado esfuerzo de profesores y alumnos por salvarla del desastre. Poco a poco se fue recuperando la colección y en 1985, dado el crecimiento tanto de libros como de usuarios fue necesario llamar a concurso para cubrir el cargo de Responsable de Biblioteca, haciéndose cargo la Bibliotecaria Profesional Sra. Ana María Garro, quien procede a organizar la misma, implementando las tareas de clasificación y catalogación de los ejemplares, confección de catálogos y sistema de préstamos a usuarios e interbibliotecario. Como el servicio era amplio, acorde a los horarios de clases, se nombraron ayudantes y recordamos acá a quienes, sin ser bibliotecarias, cumplieron como tales la tarea: Dora Santarcángelo, Mercedes Viviani Rossi, Alicia Galasso, Elsa Fidel.

Transcurría el año 1990 y habiendo aumentado considerablemente el fondo bibliográfico, y próximos a implementar programas bibliotecológicos informatizados, se hizo necesario llamar a concurso para la incorporación de otro profesional. Como consecuencia del mismo se incorporó la Bibliotecaria Profesional Srta. María Rita Duclós, quien a partir de 1996 y hasta la actualidad es la responsable de esta dependencia. Más tarde lo hará también la Prof. Liliana Borioli, quien pocos años después fue reemplazada por la bibliotecaria Daniela Tirinato.

En el año 1995 el gobierno nacional puso en marcha el programa denominado Fondo para el Mejoramiento de la Calidad Universitaria, (FOMEC), destinado en su conjunto a elevar la calidad de la enseñanza, la investigación y la asistencia técnica en el ámbito de la educación superior, así como los mecanismos de gestión universitaria. Este programa contempló entre otros rubros financiamiento de proyectos destinados a mejorar las bibliotecas universitarias. La Biblioteca Central presentó un proyecto en el cual incluyó a las unidades de información de las restantes sedes. Así la Biblioteca de Azul resultó beneficiada con la capacitación del personal, un incremento considerable de su acervo bibliográfico y la modernización del equipamiento informático.

Esta experiencia sirvió como puntapié inicial para la gestación y la posterior creación del Sistema de Bibliotecas de la Universidad Nacional del Centro, cuya finalidad es lograr una labor coordinada entre las distintas unidades de información de la Universidad e integración de métodos, de modalidades de organización, técnicas operativas, equipamiento y personal. En el marco de este proyecto, la Biblioteca de la Facultad de Agronomía incorporó material bibliográfico de la Facultad de Derecho y se constituyó en la Biblioteca del Campus de Azul.

Fondos económicos provenientes del PROMAGRO permitieron la adecuación de la Biblioteca para mejorar sus servicios. Se enriqueció el fondo bibliográfico, se amplió el espacio físico, se incorporaron estanterías, computadoras para la consulta on-line, se cambió el mobiliario buscando más comodidad para los usuarios y se utilizaron las nuevas tecnologías para automatizar las tareas técnicas y el sistema de préstamos. Por último se sumó al plantel la bibliotecaria Judith Moyano.

La Biblioteca en la actualidad

Hoy, la Biblioteca atiende diariamente alrededor de 80 consultas diarias que responden a las necesidades de alumnos, docentes, investigadores y comunidad académica. Cuenta para dar respuesta con un fondo bibliográfico integrado por más de 6.800 ejemplares entre libros y tesis de grado y posgrado, 307 títulos de publicaciones periódicas y CDs que son de utilidad para el dictado de las clases, la investigación y el estudio de los futuros profesionales. Dentro de este fondo se destacan por su mayor volumen los ejemplares destinados a las carreras que se dictan en la Facultad de Agronomía. Además a través del préstamo interbibliotecario se puede acceder al fondo bibliográfico de las demás bibliotecas integrantes del Sistema y bibliotecas de otras casas de estudio.

También se brinda el servicio de acceso a la colección virtual de publicaciones científicas y tecnológicas de la Biblioteca Electrónica de Ciencia y Tecnología dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.

La biblioteca brinda diversidad de servicios entre los que pueden mencionarse: consulta en sala con acceso a estanterías abiertas, préstamos dentro de la Institución y a domicilio, préstamos interbibliotecarios, catálogo informatizado, acceso a consultas por internet y correo electrónico gratuito, servicio de wi-fi en la sala de lectura, asistencia y asesoramiento al usuario, elaboración de bibliografías, gestión de compras de material bibliográfico para usuarios, localización y pedido de artículos científicos en otras bibliotecas. Además es punto de venta de las publicaciones editadas por el Consejo Editorial de la Universidad Nacional del Centro.

Citando a Jackes Berügue Bousset: “El corazón de una institución educativa está en su Biblioteca, en Egipto se llamaba a las Bibliotecas El tesoro de los remedios del alma. En efecto, curábase en ellas de la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás”. Esta Institución refleja la esencia del pensamiento de Bousset al recibir día a día a los usuarios que la elijen no solo para buscar un libro sino para compartir momentos propios en la vida universitaria como es el momento previo a un examen, la elaboración de un trabajo y todo aquello que hace único e irrepetible esta etapa en la vida de cada persona.